Trabajo Social Clínico



El Trabajo Social Clínico acompaña a las personas en un momento determinado de sus vidas, en el que puedan precisar ayuda al sentirse desbordadas o sumergidas en un estado emocional determinado.



En el Trabajo Social Clínico, el Terapeuta, acompaña a la persona consultante durante la vivencia, facilitando y proporcionando una perspectiva más amplia en relación  a la manera de sentirla y vivirla.


El Trabajo Social Clínico adopta un enfoque Psicosocial y Sistémico que permite capacitar a la persona en el desarrollo y la ampliación de sus propias habilidades, en ampliar la mirada y  la perspectiva, en flexibilizar las creencias limitativas, en replantear los mapas mentales construidos, además de comprenderse mejor  a sí misma y la situación que está viviendo, comprometiéndose activamente en el tratamiento. El Trabajo Social Clínico también adopta una enfoque holístico que plantea que todo sistema posee un cúmulo de energía vital, que fluye dinámicamente dentro de él, buscando la homeostásis, el equilibrio, la adaptación, y el repartiendo la energía entre los subsistemas.

Cualquier desequilibrio revertirá en una necesidad por reequilibrar el sistema, en relación a las demandas internas y externas de cada uno de ellos. Las  personas pueden experimentar momentos en los que no han sido capaces  de entregar una respuesta satisfactoria a sus necesidades. Así el desequilibrio es una estado de pérdida del balance homeostático del sistema debido a la acción de diversos factores que se conjugan para alterar el equilibrio.

Silvia Manzanares Rodríguez