celebración de la navidad

Con el solsticio del 21 de Diciembre celebramos la llegada del Invierno.. A partir del solsticio los días se irán alargando hasta el solsticio de verano, con la llegada de San Juan, momento en el que de nuevo iremos hacía la oscuridad. Y es que no puede haber luz sin oscuridad, ni sombra sin luz.

 

Desde la antigüedad con el Solsticio de Invierno celebramos el renacimiento del sol, que cada vez toma más fuerza, y su victoria sobre la oscuridad. La explicación científica para este fenómeno viene dada por el crecimiento del arco elíptico que forma el astro rey.

 

A la celebración del Solsticio de Invierno le acompaña la Celebración de la Navidad tres días más tarde, y cuan curioso es si podemos decir que simbólicamente el número 3 representa al sí mismo. La Navidad se celebra el día 25 de Diciembre, día del solsticio de invierno según el calendario Juliano y el nacimiento del niño Jesús simboliza la victoria de la luz sobre la oscuridad.

 

Durante la Navidad podemos brindarnos un espacio de renacimiento en nuestro foro interno, brindándonos la oportunidad de que toda la luz que acompaña a nuestra sombra pueda empezar a iluminarse. Viendo lo que no veíamos, reconociendo nuestros aspectos cada uno de ellos, desarrollando el amor consciente, y brindándonos la oportunidad de amar todo lo que somos.

 

La Navidad puede ser un momento de sanación interna, permitiéndonos reencontrarnos con nosotros mismos con nosotras mismas, con nuestros cuerpos, nuestras emociones y nuestros pensamientos. Aprendiendo a amarnos para compartir a posteriori nuestro amor con los demás. Entendiendo el amor como el arquetipo Crístico, el amor consciente, la compasión en el Budismo. Entendiendo al amor como una emoción más elevada, como la radiación que emito sin pedir nada a cambio. Emanando como hace el astro rey y permitiéndonos religar cada uno de nuestros aspectos desde el amor consciente. Que tengáis un bello renacer de vuestra niña sol o de vuestro niño sol.


Silvia Manzanares Rodríguez